GULA Y LUJURIA

La gula , en mi humilde opinión, otro de los más divertidos pecados capitales. Ya se que últimamente no está de moda defender la gula, dada la invasión de modelos anoréxicas y comida light que estamos sufriendo, pero, quién dijo que debamos de defender siempre lo políticamente correcto, no?. La gula está de capa caída, es cierto. ¿qué ha sido de aquellos gloriosos tiempos en que la modelos de pintura retozaban alegremente sin miedo ninguno a mostrar sus opulentas carnes? ¿qué ha sido del "caballo grande, ande o no ande? ¿qué…?. Occidente se derrumba bajo el peso de los trillones de dólares de pib, la alta tecnología y la falta de ideas de un sistema político que se está quedando sin nada nuevo que ofrecer. Y uno de estos símbolos, sin duda, de esta pérdida de valores es la demonización que en nuestros días se hace de la gula. Así que los animo, compañeros , a no dejaros llevar por esa corriente decadente de intolerancia hacia la gula. Vale, puede que sea un pecado, incluso capital, pero eso la verdad es que ahora no afecta demasiado al devenir de la vida moderna. Lo grave es la hipocresía que mueve a la gente a mirarte mal cuando te ejercitas en tan suculento pecado, mientras piensan lo desgraciados que son comiendo hierba y peces a la plancha sin sal.
Y nuestr querida gula, va, inminentemente de la mano con l más divertido de los pecados capitales, para la mayoría de los mortales, es sin duda este de la lujuria. Gran mérito si consideramos que por otra parte, los pecados capitales en si , suelen ser, cuando menos , bastante divertidos. Quién no ha saboreado un cuarto (o una mitad) de cordero, o una deliciosa-asquerosa fritanga de salchichas radioactivas, por comparar con la gula..o una buena discusión a gritos por teléfono con algún cretino . Pero en fin , toca hablar de la lujuria, y aunque dispersarme es uno de mis hábitos más arraigados. Desde esta plataforma, reivindico la acción de la lujuria como elemento unificador de la humanidad, como elemento de relajación frente al stress reinante en nuestra tecnocratizada sociedad, en fin, como elemento de libertad individual, y , además, solicito la liberación de la lujuria de su estigma de "pecado". La lujuria es un pecado, cuando menos curioso, dado que todos los pecadores se pueden definir como "consumidores satisfechos".Y esto es una cosa que no se puede decir de la mayoría de las virtudes...pero eso es otra historia y , como tal, será contada en otro momento.
(TEXTOS TOMADOS DE www.tiffotos.com /hedonismo del camarada Julius)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Profiteroles




Ingredientes para 4 personas:

* Agua: 1/4 de litro
* Mantequilla: 125 gramos
* Sal: 1 pellizco
* Harina: 150 gamos
* Huevos: 4 unidades
* Canela molida: 1 cucharadita
* Levadura en polvo: 1 sobre
* Azúcar: 50 gramos
* Azúcar glasé: 50 gramos

Preparación:

Tiempo estimado: 30 minutos.

* Se pone el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar? en una cacerola y se lleva al fuego mientras se remueve para que todos los alimentos se vayan mezclando
* Cuando empieza a hervir se retira del fuego y se añade toda la harina de golpe, la levadura y la canela molida
* Sin dejar de remover, se vuelve a poner la cacerola al fuego hasta que la pasta se despegue de las paredes de la cacerola
* Se vierte la pasta en un bol y se deja enfriar
* Una vez fría la pasta se añaden, uno a uno, los huevos y se va batiendo todo para que quede una masa bien ligada y cremosa
* Por otro lado, se unta una bandeja de hornear con mantequilla
* Con la ayuda de una cuchara se va cogiendo? la masa y se van modelando pequeñas bolitas del tamaño de las nueces y se van colocando en la bandeja del horno con una separación de dos dedos entre las unas y las otras
* Una vez llena la bandeja de hornear se coloca en el horno a una temperatura media de 180? durante 20 minutos
* Una vez terminada la cocción, el interior de los profiteroles estarán completamente huecos y secos. Con la ayuda de un cuchillo se les hace una pequeña incisión por el lateral y se rellenan con crema pastelera, nata, chocolate o con lo que apetezca
* Finalmente se espolvorean con azúcar glasé y se pueden decorar con un poco de chocolate deshecho por encima