GULA Y LUJURIA

La gula , en mi humilde opinión, otro de los más divertidos pecados capitales. Ya se que últimamente no está de moda defender la gula, dada la invasión de modelos anoréxicas y comida light que estamos sufriendo, pero, quién dijo que debamos de defender siempre lo políticamente correcto, no?. La gula está de capa caída, es cierto. ¿qué ha sido de aquellos gloriosos tiempos en que la modelos de pintura retozaban alegremente sin miedo ninguno a mostrar sus opulentas carnes? ¿qué ha sido del "caballo grande, ande o no ande? ¿qué…?. Occidente se derrumba bajo el peso de los trillones de dólares de pib, la alta tecnología y la falta de ideas de un sistema político que se está quedando sin nada nuevo que ofrecer. Y uno de estos símbolos, sin duda, de esta pérdida de valores es la demonización que en nuestros días se hace de la gula. Así que los animo, compañeros , a no dejaros llevar por esa corriente decadente de intolerancia hacia la gula. Vale, puede que sea un pecado, incluso capital, pero eso la verdad es que ahora no afecta demasiado al devenir de la vida moderna. Lo grave es la hipocresía que mueve a la gente a mirarte mal cuando te ejercitas en tan suculento pecado, mientras piensan lo desgraciados que son comiendo hierba y peces a la plancha sin sal.
Y nuestr querida gula, va, inminentemente de la mano con l más divertido de los pecados capitales, para la mayoría de los mortales, es sin duda este de la lujuria. Gran mérito si consideramos que por otra parte, los pecados capitales en si , suelen ser, cuando menos , bastante divertidos. Quién no ha saboreado un cuarto (o una mitad) de cordero, o una deliciosa-asquerosa fritanga de salchichas radioactivas, por comparar con la gula..o una buena discusión a gritos por teléfono con algún cretino . Pero en fin , toca hablar de la lujuria, y aunque dispersarme es uno de mis hábitos más arraigados. Desde esta plataforma, reivindico la acción de la lujuria como elemento unificador de la humanidad, como elemento de relajación frente al stress reinante en nuestra tecnocratizada sociedad, en fin, como elemento de libertad individual, y , además, solicito la liberación de la lujuria de su estigma de "pecado". La lujuria es un pecado, cuando menos curioso, dado que todos los pecadores se pueden definir como "consumidores satisfechos".Y esto es una cosa que no se puede decir de la mayoría de las virtudes...pero eso es otra historia y , como tal, será contada en otro momento.
(TEXTOS TOMADOS DE www.tiffotos.com /hedonismo del camarada Julius)

domingo, 22 de septiembre de 2013

CARPACCIO DE PULPO AL LIMON Y OLIVA

Ingredientes : Pulpo: 1 pulpo de aproximadamente 1 kilo (2.4 lb) 3 ó 4 tomates cortados en tajadas gruesas Salsa: ¾ de taza de aceite de oliva 2 cucharaditas de alcaparras con su agua Jugo de 2 limones Sal Pimienta 1 cucharada de perejil picado 2 limones en rodajas finas Preparación: Pulpo: Lavar el pulpo y frotarlo con sal gruesa. Acomodar las tajadas de los tomates al fondo de una olla y colocar el pulpo encima. Cocinar tapado por aproximadamente 25 minutos. Es necesario ir probando la suavidad del pulpo para que no quede crudo ni se cocine demasiado, ya que en ambas situaciones quedaría duro. Retirar el pulpo de la olla y con una toallita gruesa, frotarlo para eliminar algo de la piel oscura. Enjuagarlo con agua rápidamente para que no se enfríe. Cortar la cabeza y reservarla para otra preparación. Juntar los tentáculos del pulpo apretando bien, y enrollar el pulpo como si se estuviera exprimiendo. (Ver procedimiento en fotos). Atar con una pita, hilo de cocina o pabilo formando un cilindro. Luego envolverlo en papel film o una tela para ajustar y darle forma cilíndrica. Todo esto es mejor hacerlo entre dos personas. Guardarlo en el congelador por un mínimo de 12 horas. Se puede guardar congelado hasta por 3 meses). Cuando desee usarlo es necesario cortarlo en láminas muy delgadas, casi transparentes. Es preferible hacerlo en cortadora eléctrica. Acomodar las láminas en una fuente y echarle la salsa encima al momento de servir. Salsa: Mezclar el agua de las alcaparras con el limón, sal y pimienta e ir agregando el aceite de oliva de a pocos mientras se bate con un batidor de alambre. Decorar con las alcaparras, el perejil picado y las rodajas de limón.