GULA Y LUJURIA

La gula , en mi humilde opinión, otro de los más divertidos pecados capitales. Ya se que últimamente no está de moda defender la gula, dada la invasión de modelos anoréxicas y comida light que estamos sufriendo, pero, quién dijo que debamos de defender siempre lo políticamente correcto, no?. La gula está de capa caída, es cierto. ¿qué ha sido de aquellos gloriosos tiempos en que la modelos de pintura retozaban alegremente sin miedo ninguno a mostrar sus opulentas carnes? ¿qué ha sido del "caballo grande, ande o no ande? ¿qué…?. Occidente se derrumba bajo el peso de los trillones de dólares de pib, la alta tecnología y la falta de ideas de un sistema político que se está quedando sin nada nuevo que ofrecer. Y uno de estos símbolos, sin duda, de esta pérdida de valores es la demonización que en nuestros días se hace de la gula. Así que los animo, compañeros , a no dejaros llevar por esa corriente decadente de intolerancia hacia la gula. Vale, puede que sea un pecado, incluso capital, pero eso la verdad es que ahora no afecta demasiado al devenir de la vida moderna. Lo grave es la hipocresía que mueve a la gente a mirarte mal cuando te ejercitas en tan suculento pecado, mientras piensan lo desgraciados que son comiendo hierba y peces a la plancha sin sal.
Y nuestr querida gula, va, inminentemente de la mano con l más divertido de los pecados capitales, para la mayoría de los mortales, es sin duda este de la lujuria. Gran mérito si consideramos que por otra parte, los pecados capitales en si , suelen ser, cuando menos , bastante divertidos. Quién no ha saboreado un cuarto (o una mitad) de cordero, o una deliciosa-asquerosa fritanga de salchichas radioactivas, por comparar con la gula..o una buena discusión a gritos por teléfono con algún cretino . Pero en fin , toca hablar de la lujuria, y aunque dispersarme es uno de mis hábitos más arraigados. Desde esta plataforma, reivindico la acción de la lujuria como elemento unificador de la humanidad, como elemento de relajación frente al stress reinante en nuestra tecnocratizada sociedad, en fin, como elemento de libertad individual, y , además, solicito la liberación de la lujuria de su estigma de "pecado". La lujuria es un pecado, cuando menos curioso, dado que todos los pecadores se pueden definir como "consumidores satisfechos".Y esto es una cosa que no se puede decir de la mayoría de las virtudes...pero eso es otra historia y , como tal, será contada en otro momento.
(TEXTOS TOMADOS DE www.tiffotos.com /hedonismo del camarada Julius)

viernes, 22 de enero de 2010

CROQUETAS DE POLLO PARA NIÑOS



Fente: www.pequerecetas.com

Las croquetas de pollo son perfectas para aprovechar los restos de una comida. Y quizás sea una de las recetas más agradecidas por los niños, ya que las croquetas tienen la ventaja tanto de su textura como de su sabor, que permite múltiples variaciones.

Las croquetas de pollo son quizás de las más populares, ya que nos permiten aprovechar los restos de una comida de pollo asado, por ejemplo, y de esta forma ahorrar en la cesta de la compra, ya que sus ingredientes son básicos.

Además tienen la ventaja de que los niños más pequeños las pueden coger con las manos y, gracias a su textura cremosa con pequeños tropezones, aprenderán a masticar sin esfuerzo.

Otra de sus ventajas es que las puedes preparar un día que tengas tiempo y luego congelarlas. En el momento de ir a consumirlas, sólo tendrás que sacarlas y freírlas en aceite caliente directamente congeladas. El secreto para que las croquetas no se abran al freírlas es que el aceite este muy caliente, no freír demasiadas a la vez y darles la vuelta a menudo.

Receta de croquetas de pollo caseras

Ingredientes:

Para unas 20 croquetas:

* 1 taza de café de aceite.
* 5 cucharadas soperas bien colmadas de harina.
* El cuarto de un pollo cocinado. (cocido, asado o frito).
* 1 cebolla.
* 700 ml. de leche, mejor entera, aunque también las puedes preparar con leche desnatada.
* 1 cucharadita de café de sal.
* 2 huevos.
* 1 taza grande de pan rayado.


Preparación

Picar la cebolla en trozos muy pequeños.

Desmenuzar el pollo. Podéis utilizar una tijera para partirlo en trozos pequeños.

Poner al fuego una sartén bien grande, poner el aceite y cuando esté ligeramente caliente, añadir la cebolla y media cucharadita de sal, y poner el fuego en el mínimo.

Cuando la cebolla esté dorada, añadir el pollo, subir la temperatura del fuego como a fuego medio, ir dando vueltas a la cebolla y el pollo para que se mezclen bien, y dejar friendo como unos 10 minutos.

A continuación poner las 5 cucharadas grandes de harina y mezclarlo todo bien, (se os hará una pasta muy espesa, tiene que ser así).

Cuando lo tengáis todo bien mezclado añadir la mitad de la leche y con una cuchara, mejor de palo, mover con energía haciendo círculos en la sartén.

Cuando esté bien compacto añadir el resto de la leche repitiendo la misma operación, mover con energía la cuchara haciendo círculos. Ten en cuenta que de ésto depende que la masa salga fina. Hay que estar como unos 8 minutos dando vueltas a la masa.

Cuando veas que la masa se separa bien de el fondo de la sartén según la vas moviendo, la tendrás lista. A continuación ponla en una fuente grande con unos 3 centímetros de fondo, verás que la masa se va acoplando perfectamente a la fuente.

Déjala reposar como mínimo 3 horas, si la tienes de un día para otro mejor.

Para liar las croquetas prepara un plato bien grande con el pan rallado, y otro con los 2 huevos que tendremos bien batidos.

Con una cuchara de sopa ve separando pequeñas porciones.

Ir poniendo estas porciones en el plato con el huevo rebozándolas bien por todas partes.

A continuación pasarlas por el plato del pan rallado dándoles la forma, nos quedarán bastante bien formadas de la siguiente manera: Si ponemos la palma de la mano encima de la masa y con delicadeza la desplazamos de una lado al otro del plato.

Cuando tengáis hecha esta operación irlas colocando en una fuente.

Preparar una sartén no muy grande con abundante aceite, como una taza grande, lo suficiente para que cubra por la mitad la croqueta. El aceite, en este caso, tiene que estar bastante caliente.

Vas dando la vuelta según las veas que se ponen doradas, no tardan casi nada en freírse, tenlo en cuenta para hacerlo más o menos rápido, si no se te quemarán.

Y tal como os decíamos al principio, ya sólo tenéis que sacar a la mesa estas croquetas de pollo y veréis cómo hasta los más pequeños las devoran con gusto…